domingo, 27 de octubre de 2013

Teoría de la Cosmofractalidad, de Daniel Antianka

MODELO COSMOFRACTAL 
LEY DE FRACTAPEIRON
MAS ALLA DEL INFINITO

UNIVERSO REAL Y UNIVERSO RELATIVO 

El Universo Holofractographic

Con solo 9 años de edad, Nassim Haramein ya estaba desarrollando la base de una teoría unificada hiperdimensional de la materia y la energía, que llamó “El Universo Holofractographic”.
Es conocido por su búsqueda y construcción de una teoría unificada de la estructura del universo (Gran teoría de campo unificada, Grand Unified Field Theory), y por proponer una nueva perspectiva de la historia de las religiones basada en la hipótesis de la existencia del Tetragramaton: un objeto electromagnético ultrapoderoso que residía dentro de un capacitador o estuche de oro conocido como el Arca de la Alianza.


Su investigación “The Schwarzschild Proton” ha sido presentada en la Universidad de Lieja y distinguido con el prestigioso “Best Paper Award” en el campo de la física, la mecánica cuántica, la relatividad, la teoría de campo, y la gravedad.
Este trabajo marca un nuevo paradigma en el mundo de la teoría cuántica, ya que describe el núcleo de un átomo como un mini agujero negro (donde los protones y neutrones se atraen entre sí por la gravedad en lugar de usar la interacción fuerte. Este radical y novedoso enfoque del mundo cuántico produce una unificación de las fuerzas y predice adecuadamente los valores de medición para el nucleón de los átomos.
N. Haramein ha llegado a una conclusión con todo lo que a aprendido a lo largo de su vida como científico y filosofo, y es la siguiente:
- Nos encontramos en el momento en el que la humanidad va a dar el próximo paso evolutivo … estamos a punto de superar el “límite del horizonte ” de nuestro proceso de evolución y acceder a una tecnología y una filosofía más avanzadas... pero sólo sera si usted hace lo correcto … si busca la colaboración, no la competencia destructiva. En busca de la paz y la cooperación se convertirán en seres galácticos y tendrán acceso a todo nuestro sistema solar, a las estrellas, e incluso a las galaxias. Es un buen momento para que usted se reconduzca, comporte y alcance el cambio".

domingo, 5 de agosto de 2012

La Telaraña Cósmica y el Tao


La Teoría Cuántica ha abolido la noción de objetos fundamentalmente separados, ha introducido el concepto del participante para sustituir el del observador, y ha llegado a ver el Universo como una telaraña de relaciones interconectadas cuyas partes sólo se definen en función de sus conexiones con el todo.
La Teoría de la Relatividad dio vida a la telaraña cósmica al revelar su carácter intrínsecamente dinámico y al demostrar que su actividad es la esencia misma de su ser.

Según la Teoría de la Relatividad

                                                
La Teoría de la Relatividad resulta ser una nueva teoría epistemológica de la Ciencia que nos propone modificar drásticamente los conceptos del espacio y del tiempo que nos formamos a través de los sentidos. Ellos nos engañan, por lo menos en lo teórico. 

NADA ESTÁ QUIETO Y NADA ES LO QUE PARECE.
Demuestra que el espacio no es tridimensional, y que el tiempo no es una entidad aparte.
Espacio/tiempo están íntimamente conectados simplemente porque todo está afectado por todo y en movimiento.
Por consiguiente, en la Teoría de la Relatividad sólo podemos hablar de dónde y cuándo, pero como (por causa de la estructuración mental griega) no estamos acostumbrados a pensar así, se nos hace muy difícil afrontarla en el nivel de la intuición y del lenguaje ordinario.
Lo que se está descubriendo entraña una modificación de todo el marco de referencia de que nos valemos para describir la naturaleza. La consecuencia más simple de esta modificación es comprender que la masa no es más que una forma de energía; que todo objeto tiene energía almacenada en su masa. Falta definir qué es la energía, y no como masa por la velocidad de la luz, porque esa es una definición redundante.
En la física moderna a la masa se la ve como haces de energía.
La energía por su parte se la asocia con capacidad de trabajo, con actividad, con procesos, y esto implica que la naturaleza de las partículas subatómicas es esencialmente dinámica.
En la Teoría Relativista las partículas subatómicas son diseños dinámicos que tienen un aspecto espacial y un aspecto temporal. Su aspecto espacial hace que aparezcan como objetos con cierta masa, y su aspecto temporal como procesos en los que está en juego la correspondiente energía. La teoría de la relatividad otorga a los constituyentes de la materia un aspecto intrínsecamente dinámico y demuestra que no se puede separar la existencia de la materia del trabajo resultante: los ‘objetos’ son acontecimientos.

No es posible 'aislar' en compartimentos para describir la realidad


NO es posible aislar para describir y definir la realidad porque TODO TIENE QUE VER CON TODO, y de MANERA DINÁMICA.

Esto es lo que remarca la Teoría Cuántica: "la probabilidad es una característica fundamental de la realidad atómica que rige todos los procesos y también la existencia de la materia".

Las partículas subatómicas no existen con certeza en lugares definidos, sino que más bien - como ha expresado Heisenberg (1963) - muestran «tendencia a existir».
Los hechos atómicos no ocurren con certeza en momentos definidos y de maneras definidas, sino que muestran «tendencia a ocurrir».
Henry Stapp (1971) subraya que estas tendencias o probabilidades no son probabilidades de «cosas», sino más bien probabilidades de interconexiones.

La relatividad de la observación experimental
Cualquier «objeto» atómico observado constituye un sistema intermedio que vincula la preparación del experimento a la medición subsiguiente. Existe y tiene significado solamente en este contexto; no como una entidad aislada, sino como una conexión entre los procesos de preparación y de medición. Las propiedades del objeto no pueden ser definidas independientemente de esos procesos. Si la preparación o la medición se modifican, las propiedades del objeto también cambiarán.
Por otra parte, el hecho de que hablemos de un «objeto» - un átomo, un electrón o cualquier otro sistema observado - demuestra que pensamos en alguna entidad física independiente que primero se prepara y después se mide.
En física atómica el problema básico que plantea la observación es que - tal como lo expresa Stapp (1971) - «para definirlo es necesario que el sistema observado esté aislado, y sin embargo, para observarlo debe interactuar». En la Teoría Cuántica este problema se resuelve de manera pragmática mediante la exigencia de que los dispositivos de preparación y de medición estén separados por una gran distancia, de modo que el objeto observado esté libre de su influencia mientras viaja de la zona de preparación a la zona de medición. Teoricamente, esta distancia debe ser infinita.
En el marco de la Teoría Cuántica, el concepto de una entidad física separada sólo se puede definir con precisión si dicha entidad se encuentra infinitamente lejos de los dispositivos de observación; esto no es posible, y tampoco necesario.
La actitud básica de la Ciencia Moderna es que todos sus conceptos y teorías son aproximados.
La Teoría Cuántica revela, pues, la existencia de una cualidad esencial de conexión recíproca y dinámica en el Universo. No es posible descomponer el mundo en unidades mínimas con existencia independiente.
El atomismo
A medida que penetramos en la materia nos encontramos con que está hecha de partículas, pero tales partículas no son «bloques de construcción básicos» en el sentido en que lo entendían Demócrito y Newton. Son simplemente idealizaciones, útiles desde un punto de vista práctico, pero 'no son reales'.
Con palabras de Niels Bohr (1934): “Las partículas materiales aisladas son abstracciones, ya que sus propiedades sólo son definibles y observables mediante su interacción con otros sistemas”, pero nuestra mente es limitada y no puede asimilar tal complejidad.

El Universo no posee ni principio ni fin

Todo se mueve ininterrumpidamente de manera cíclica pero esos ciclos nunca son idénticos. La ley la va estableciendo ese movimiento rápido y constante y también es fugaz e inconstante.
Todo tiene que ver con todo y de esa interdependencia dinámica resulta la Realidad que se nos manifiesta a nuestra limitada capacidad de percepción e intuición. Somos torpes para captarla; nuestro trabajo es afilar nuestro órgano de percepción y entendimiento, nunca generalizar o dogmatizar, y mantener la mente abierta.
 Sin una cosa no hay la otra. El mal existe y es una consecuencia del error.
Sin error no hay mal.
El error se elimina mediante el conocimiento bien intencionado y completo.
La Realidad es estrecha y exigente, y no tolera el error, pero como nuestra capacidad de entenderla en toda su dimensión es nula, siempre estamos en el error.